
Creada originalmente por Haideé Iglesias
Gaviota blanquinegra común. Dos adultas, las demás aun jóvenes (el plumaje cambia a partir de los tres años). En un aterrizaje simultaneo una sigue a la otra con su estridente grito semejante a una risotada. La verdad es que si me chillaran así a mi al oído se me quitarían las ganas de cortejo ninguno :) En fin, ellas no saben de todos estos inventos mentales que los humanos nos creamos y viven y actúan según su instinto, algo que tienen bien desarrollado, además de una gran capacidad de adaptación y aprendizaje. En pocos años se han hecho más mansas, ya no se asustan al sentir o ver a seres humanos cerca y vuelan y caminan por la ciudad en compañía de gorriones y palomas, sus competidoras más directas en la busca de alimento. Yo he preferido mostrarlas en su medio natural, aves marinas al lado del mar, pero ellas siguen viviendo independientemente de mis criterios o creencias preestablecidas. Vivir para aprender y evolucionar. ¿Hacia dónde? Dependerá de cuan responsables nos hagamos de nosotros mismos para poder hacerlo con el entorno. A mayor evolución, menos conflictos y más comprensión.




























