viernes, 9 de octubre de 2015
miércoles, 7 de octubre de 2015
lunes, 5 de octubre de 2015
martes, 29 de septiembre de 2015
Unión
haideé iglesias
Para poder ver hay que: MIRAR.
Para poder comprender hay que: ESCUCHAR.
Para ser libre hay que: OLVIDAR.
Con nuestro empeño en separarlo todo, nos creemos con el poder de convertirlo todo en fragmentos, fragmentos que hace mucho algunas personas creyeron nos facilitarían la comprensión. Mas, ya se estaban engañando a sí mismos. Al no poder comprender ellos mismos, quisieron ayudarse al hacerlo así, creyendo haberlo conseguido. Pero creer que no es saber que...
Un árbol no separa nada de sí mismo. Pero si sabe cuando ha de hacerlo si lo necesita. Las semillas son una continua unión con todo. Las hojas, también. Y no, esto no son sólo palabras. Es algo inabarcable para la comprensión intelectual, racional, fragmentarias formas de comprensión.
El otoño no es abrir una puerta y de pronto estar en otro lugar, aspecto o forma. Es movimiento. Movimiento constante e imperceptible. Ah, si, antes eras las grabaciones lentas de como crecían los vegetales. Ahora son las grabaciones rápidas de como corren las nubes, se mueve el agua, y demás... ¿Hemos podido comprender la vida con estar artimañas? No. Tanto o más ignorantes que antes. Mas si cabe, ya que la información se nos da, pero la comprensión no (y no estoy hablando de comprensión lectora). Si fuéramos conscientes de cuan perdidos estamos, tantos de nosotros...
Para poder comprender hay que: ESCUCHAR.
Para ser libre hay que: OLVIDAR.
lunes, 21 de septiembre de 2015
viernes, 11 de septiembre de 2015
miércoles, 9 de septiembre de 2015
viernes, 4 de septiembre de 2015
miércoles, 2 de septiembre de 2015
lunes, 31 de agosto de 2015
miércoles, 26 de agosto de 2015
miércoles, 19 de agosto de 2015
viernes, 14 de agosto de 2015
Sin ciencia, con ciencia, conciencia, cerebro social y serotonina en el tracto digestivo
haideé iglesias
[…] cuando consideramos la situación del paciente desde una perspectiva más positiva diciéndonos, por ejemplo, que no está tan enfermo, que posee una constitución fuerte y que lo más probable es que se recupere. Al cambiar de este modo el significado de lo que percibimos, se modifica también su impacto emocional ya que, como dijo Marco Aurelio hace ya unos milenios, el sufrimiento "no se debe a la cosa misma sino al modo en que la estimamos, algo que podemos revocar en cualquier momento".
Los datos proporcionados por esta revaluación nos permiten corregir la idea tan difundida como equivocada de que, puesto que "lo que pensamos, sentimos y hacemos discurre automáticamente en el tiempo que dura un parpadeo", nos hallamos a merced de nuestra vida mental.
Como dice Ochsner, "la idea de que todo sucede "automáticamente" resulta bastante equivocada. A fin de cuentas. la reevaluación modifica nuestra respuesta emocional y, cuando la realizamos deliberadamente, logramos un mayor control consciente de nuestras emociones".
El simple hecho de nombrar mentalmente las emociones que experimentamos puede refrenar también el funcionamientos de la amígdala, una forma de reevaluación que tiene grandes implicaciones en nuestra vida social. Por un lado, corrobora la posibilidad de modificar nuestras reacciones reflejas negativas hacia alguien, reconsiderando más detenidamente la situación y reemplazando una actitud irreflexiva por una más útil tanto para los demás como para nosotros mismos.
[…]
Aunque el cerebro recurra a cualquier parte de la anatomía para tareas muy diversas, pensar en la actividad cerebral en términos de una determinada función, como la interacción social, por ejemplo, proporciona a los neurocientíficos un modo muy sencillo (aunque ciertamente también muy vago) de organizar la, de otro modo, desalentadora complejidad de los aproximadamente cien mil millones de neuronas y sus cerca de cien billones de conexiones neuronales, la mayor densidad de conexiones conocida por la ciencia.
[…]
Tampoco debemos olvidar la última complicación: la Naturaleza economiza sus recursos. La serotonina, pongamos por caso, es un neurotransmisor que genera sentimientos de bienestar en el cerebro. En este sentido, por ejemplo, los antidepresivos ("inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina") incrementan la tasa de serotonina y elevan así el estado de ánimo. Pero hay que señalar que la serotonina también regula el funcionamiento del intestino y que cerca del noventa y cinco por ciento de la serotonina corporal se halla en el tracto digestivo, donde siete tipos diferentes de receptores gestionan actividades que van desde la liberación del flujo de enzimas digestivas hasta el movimiento
[…]
Los métodos de imagen cerebral han facilitado la mayor parte de la cartografía del cerebro social. Pero, al igual que sucede con un turista que se encuentra de paso en París durante sólo unos días, la imagen cerebral no aspira a visitar todos los lugares interesantes, sino acercase exclusivamente a los aspectos más significativos, lo que necesariamente implica sacrificar detalles.
(Texto extraído del libro "Inteligencia social". Autor: Daniel Goleman)
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Fragmentación. Con lo que: ausencia de comprensión.
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Interpretar los hechos impide ver
Una mente que opina de un hecho es una mente estrecha, limitada, destructiva. […] Usted puede interpretar un hecho de una manera y yo puedo hacerlo de otra. La interpretación de un hecho es una lacra que nos impide ver el hecho tal como es y hacer algo al respecto. Si usted y yo discutimos nuestras opiniones del hecho, no hacemos nada con el hecho; tal vez usted pueda añadir más cosas al hecho, más matices, más detalles, más significados, y yo puede ver menos cosas del hecho. Pero de nada sirve interpretar un hecho; de nada sirven las opiniones sobre un hecho. Si eso se hace, es muy difícil que la mente acepte el hecho. Siempre interpretamos, damos distintos significados según nuestros prejuicios, condicionamientos, temores, esperanzas, etc. Si usted y yo podemos ver el hecho sin ninguna opinión, sin interpretarlo, sin darle ningún significado, el hecho se vuelve muy vital: no muy vital: el hecho está ahí, solo, no importa nada más; el hecho tiene su propia energía, que le impulsará a usted en la dirección correcta.
Krishnamurti
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A más interpretación más ruido mental. Mas, esto también es otra interpretación :)))
Cuánta salud aparecería en nosotros si dejáramos de hablar como lo hacemos... lo dicho: que mejor nos cobraban por hablar...
Bastante problemático que haya tantos expertos... ¿a quién hacer caso? La Babel. Así pues, vamos caminando hacia el interior... Es ahí donde están las respuestas... Claro que, sólo cuando el silencio está presente... Eso es lo que tiene querer controlar. Uno siempre va en la dirección contraria a la que pretendía... Pero... El pasado está muerto. Muerto.
!Feliz fin de semana! :)))
viernes, 7 de agosto de 2015
viernes, 31 de julio de 2015
Estar en comunión con el dolor
haideé iglesias
"La mayoría de nosotros no está en comunión con nada. No estamos en comunión directa con nuestros amigos, con nuestra esposa, con nuestros hijos […]
Para comprender, pues, el dolor, uno debe amarlo, ¿no es así? Es decir, debe estar en comunión directa con él. Si usted quiere comprender algo –a su vecino, a su esposa, o a alguna relación–, si quiere comprender algo completamente, debe estar cerca de ello. Debe llegar a ello sin reparo alguno, sin prejuicios, condena ni repulsión; debe mirarlo, ¿verdad? Si yo quiero comprenderlo a usted, no debo tener prejuicios a su respecto, debo ser capaz de mirarlo, no a través de las barreras, de las pantallas de mis prejuicios y condicionamientos. Tengo que estar en comunión con usted, lo cual implica que debo amarlo. De igual manera, si quiero comprender el dolor, debo amarlo, debo estar en comunión con él. No puedo hacerlo porque estoy escapando del dolor mediante explicaciones, teorías, esperanzas, postergaciones, todo lo cual constituye el proceso de verbalización. Así pues, las palabras me impiden estar en comunión con el dolor. Las palabras –palabras de explicaciones, racionalizaciones, que siguen siendo palabras, un proceso mental–, impiden que entre en comunión con el dolor. Pero sólo cuando estoy en comunión con el dolor puedo comprenderlo."
Krishnamurti (31 de Julio. OCK. Vol. VI)
Si, no queremos el dolor, y no hacemos más que estar apegados a él... pero, estoy repitiendo lo ya expuesto hace muchas entradas...
Como no prestamos atención a nada –y no estoy exagerando–, los accidentes son frecuentes. Pero no nos paramos a pensar porqué estos accidentes suceden... Sólo queremos que nos los "arreglen" y a ser posible sin dolor... Pero... luego no hacemos más que hablar de lo que nos pasó... y cuanto nos dolió, y, etc, etc, etc... Si un poco de atención has puesto en ti mismo comprobarás cuales son los etc... palabras... palabras y más palabras... curioso, queremos por encima de todo ser escuchados... y no lo conseguimos (los otros suelen cansar de oír historias de otros cuando uno tiene abundancia de las suyas) y así estamos, perdidos en un mar de palabras que no se escuchan verdaderamente... y que no nos escuchamos decirlas... no nos escuchamos ni a nosotros mismos... como hablo, como pronuncio, qué digo, para qué lo digo, y si sé qué quiero decir exactamente eso... porque luego... luego sucede que alguien avispado nos capta rápidamente y hace de nosotros un guiñapo... pero, ¿por qué no hemos escuchado a nuestro corazón que siempre nos ha estado hablando? Porque así nos han enseñado. A obedecer a los demás y nunca a nosotros mismos... ¿Cómo culpar a los demás de lo que no hemos comprendido en nosotros mismos? Nosotros también hacemos eso, no escuchar, sólo manipular... Qué amargo sabor de boca dejan tales relaciones ¿verdad? Y ¿por qué no las sueltas? Por el miedo... miedo a la soledad, a no ser nadie, a desaparecer... Todo una ilusión...
Amar Siempre Gana -.-
miércoles, 22 de julio de 2015
viernes, 17 de julio de 2015
viernes, 10 de julio de 2015
No tan niño, y las expectativas
haideé iglesias
¿Sigues fiándote siempre de lo que ven tus ojos? En la anterior imagen se ve una aproximación de este joven que está a la izquierda de la imagen, mirándola desde nuestra posición ante el ordenador. Está, y están, en un descanso.
Y, ya que mencioné en la anterior entrada los remolinos en el pelo, curiosamente es en la coronilla donde primero aparece la calvicie. Aunque no parece que esto también se cumpla en las mujeres, que también tenemos remolinos en la coronilla, y no sólo. Claro que esto son observaciones personales. Mas, ahí están. Sin que ello me atore, pero también gracias a ello, explore...
¿Tienen querer musical los componentes de esta banda de música? ¿Saben ellos lo que digo cuando expreso la palabra "querer"? No sólo es la técnica. No sólo.
Disfruté de escucharles en esos momentos. Ya no hay más recuerdo... acumulado...
Ese aferrarnos a los resultados nos encierra en expectativas que atoran la constante fluidez de la vida. El miedo y los engaños que provoca (iba a decir inventa, pero no, no inventa, ¿cómo puede inventar aquello que está siempre dando vueltas y más vueltas sobre sí mismo? ¿Ya has percibido cómo giras y giras sin cesar con las asociaciones? ¿Y qué son las asociaciones sino aquello que está en la memoria? ¿Y cuánto de esa memoria sabes a ciencia cierta [ciencia :)] que es real y no una especulación por estar abarrotado de informaciones sin ponerlas en cuestión?
Lo dicho: ¿sigues fiándote siempre de lo que ven tus ojos? Sirve también para otros sentidos... pero esto es algo que quedará para otro momento.
º º º º º º º º º
El pensamiento positivo sigue siendo una trampa si no se toma consciencia de que es el pensamiento.
miércoles, 8 de julio de 2015
martes, 7 de julio de 2015
Filigrana viviente
Orfebres
Un trabajo que no lo es
haideé iglesias
La belleza ¿cómo juzgarla? El alimento de unos, causa el despojo de otros. Pero no es esto algo que se pueda usar como símil para los humanos. Estos (quienes así lo hacen) esquilman, pero no reponen. La naturaleza no esquilma, y siempre repone. Y no ha ido a ninguna universidad :)))
La belleza se siente, no se piensa.
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