
Una es la que voy a contar aquí.
La otra, la que aparece en Naturaleza Cantábrica (Pinchar para ver)
Un día paseando, y con la cámara, me paraba a contemplar la belleza del día y de lo que me encontraba. En el paseo surgió un reportaje. Este, que no pretende más que hablar de una ave que a mi siempre me ha gustado.
No es la calidad de las fotografías (que más adelante puede que así sea) lo que en definitiva cuenta, no soy reportera del National Geografic, pero si he captado un momento inolvidable, en el que tuve la oportunidad de contemplar algo que, en mi caso, no siempre es posible.
Podéis ver como su cuerpo, las plumas, se hacen unas con el agua. El cuerpo estilizado y ágil.
El pico afilado y las patas bastante atrás para impulsarse una vez que comienza a bucear en busca de la pesca. También se empuja con las alas.
Entra y sale, después de pasar bastante tiempo sumergido, hasta que encuentra el alimento. Este fue el caso como se puede apreciar en la fotografía que está por debajo de este texto.
Creadas originalmente por Haideé Iglesias
Pero las cosas no siempre son tan fáciles, y es aquí donde comienza la historia.
Después de haber conseguido capturar un pez, lo va acomodando para poder introducirlo en la boca de manera que lo pueda tragar. Se le escapa una vez.
Pero no fue bastante con eso, de repente, algo que me sorprendió tanto a mi como a él, apareció otro cormoran con intención de robarle el pez sin miramientos, más fácil que bucear él, claro :).
Se entabla una lucha, en la que el pez acaba en el agua otra vez (me diréis que es cruel, no lo es, tan sólo es hasta que no haya un cambio profundo en todo, así lo entiendo yo, al menos)
Allá se zambulle de nuevo el cormoran que lo había pescado, y el otro también, pero sin profundizar mucho, estaba más atento a que saliera con el pez el otro para poder quitárselo.
En vista de la situación, el primero, que logra hacerse con la pieza de nuevo, decide alejarse lo más posible, momento en el que el "ladrón" decide abandonar la lucha y se tranquiliza. Pero también se le vuelve a escapar, mas ya no hay peligro, logra capturarlo y comérselo por fin.
Esta es la historia. Esto es la primera vez que me ocurre, digo, ver a dos cormoranes pelearse por alimento. Si lo vi hacer a las gaviotas hacia ellos, pero no los cormoranes entre si. La otra historia es más dura que esta y los protagonistas son personas que viven en un equívoco. Espero que salgan de él lo más pronto posible, porque, por lo visto, están fuera de plazo para realizarlo, vamos que están fuera de la ley. Así que esta no les ampara, algo que espero sirva para encontrar una mejor solución que abatir cormoranes que estuvieron en peligro de extinción, ahora que se ha repuesto su población. Pero leerlo en el blog con más detalle.
Y digo yo, a título personal: ¿quién acaba con los salmones, los cormoranes o algunos pescadores? Por lo que veo en la ribera de la playa y todo el frontal de ésta en Gijón, más bien son algunos pescadores, que no todos, esto también lo tengo claro.
Como hoy han venido los Reyes :) espero y deseo que antes de irse definitivamente solucionen este asunto. Sobre todo el del comportamiento de algunas personas. "El que puede cambiar sus pensamientos puede cambiar su destino" Stephen Crane. Pero no sólo eso, también puede cambiar el mundo...
Espero que puedan verse bien las pequeñas, no son de gran calidad, pero si entretenidas. Podéis pinchar en las primeras de cada fila (son las que se pueden agrandar; no sé por qué las otras no; algún día aparecerá la respuesta) para verlas de mayor tamaño. También en las grandes. Qué disfrutéis :)













































