
Creada originalmente por Haideé Iglesias
Presurosos ante la lluvia, sin tiempo para la contemplación de lo que significa tal hecho. Nos molesta que llueva, nos molesta que haga frío, nos molesta que haga calor, nos molesta que haya charcos, nos molesta, nos molesta, nos molesta... La desconexión con lo natural, en la que algunos viven al estar habitando en la ciudad ya se torna preocupante, tanto, que quisiéramos tener un mando a distancia para hacer que todo funcionara a nuestro antojo. Suerte que la naturaleza decide poner las cosas en su sitio a menudo... le pareceremos niños antojadizos a los que hay que enseñar a vivir en consonancia con ella. Esto me da para mucho más, pero estoy pensando en que sería considerado dictatorial... es curiosa la capacidad de la mente humana para enredarlo todo, ¿encontrará esa otra capacidad, que también tiene, de dejar que todo fluya e integrarse y adaptarse a madre natura? Abogo por que si.



























